Capitulo 186: Ría ha regresado.

-Sí pero… a veces el amor no es suficiente para Tom, ya lo hizo  2 veces así que la tercera no le costara. –Bill decía pensativo.
-Bill. –Jessica lo abrazaba.-¿Cuándo la vio? –Jessica preguntaba.
-Pues el día de nuestra boda estuvo ahí… yo la invite. –Bill bajaba su cabeza.
–Hay Bill confía en tu hermano… -Sonería Jessica. –Yo se que él la quiere mucho a Vero  y aunque no puedo asegurar nada, solo espero que no pase nada.
-Está bien… -Bill sonreía un poco.
-Bill… yo te amo… y sé que quieres mucho a tu hermano pero… no arruines nuestra Luna de miel ¿Si? –Jessica.
-Lo se pero no pues, es que cuando el sufre yo también lo hago entonces no me siento bien… lo siento quiero descansar. –Bill se sentaba en la cama.
-Está bien Bill, como tú quieras. –Jessica decía triste sentándose a su lado.
-Gracias. –Bill sonreía tocando la barbilla de Jessica.
-de nada… -Jessica sonreía un poco.
Mientras tanto en Alemania en el apartamento de Verónica y Emma.
-Tom… -Verónica lo abrazaba.
-Amor... Ya acabaste… -Tom suspiraba.
-Si, jaja ya me cambie y todo… am… Tu no lo harás o sí? –Verónica sonreía.
-jaja, claro lo haré… pero en mi casa, así que me voy… -Tom se paraba del sillón y miraba a Vero.
-bueno… pero… ¿Por qué no lo haces aquí? Vero.
-Pues… quiero ropa limpia, adiós. –Tom besaba la frente de Verónica.
- es dulce que me des besos en la frente. –Verónica reía.
-Lo sé. –Tom sonreía y abría la puerta.
-Adiós. –Verónica alzaba la mano.
-Adiós. –Tom cerraba la puerta.
-¿Por qué se fue? –Decía Georg saliendo del cuarto de Emma.
-Porque se fue a cambiar y bañar. –Vero decía acomodando la sala.
-Ah, bueno… ¿Regresara? –Georg.
-Dios no le pregunte… Tal vez por eso se fue medio raro. –Verónica se sentaba en un sillón.
-Pues pregúntale. –Georg sonreía lavando los trastes.
-está bien… pero no laves eso… yo ahorita los lavo  o si lo vas  a hacer ponte guantes. –Verónica.
-jaja, está bien. –Georg.
Verónica agarraba el teléfono y marcaba a Tom.
-Bueno… -Tom decía contestando.
-Hola soy yo cariño. –Verónica.
-Ah eres tu… ¿Qué paso? –Tom.
-¿Estas enojado? Porque así parece… –Verónica.
-No como crees, solo que no me siento muy bien. –Tom.
-Está bien… bueno solo hablaba para preguntarte algo.
-Bueno si es así… Dime. –Tom.
-¿Regresaras? –Verónica.
-Pues aquí estoy… ¿De dónde habría de regresar? –Tom decía un poco nervioso.
-jaja no lo que quiero decir es que si… Regresaras a mi casa.
-Ah no se… como te digo no me siento muy bien. –Tom.
-Está bien. Adiós. –Verónica colgaba.
Tom no se sentía bien estaba en una situación difícil Verónica el amor de su vida y Ría la única mujer que lo hacía olvidar a Verónica estaba de regreso ¿Qué podía hacer? Ahora ni siquiera estaba Bill para apoyarlo, no sabía ni que pensar su cabeza estaba completamente confundido y no sabio a quien pedirle ayuda.
-Rayos! –Tom decía tirando su celular.
Mientras tanto en el apartamento de Emma y Vero.
-¿Qué te dijo Tom? –Georg.
-Pues dijo que no sabe. –Verónica.
-¿Qué tiene? –Georg.
-Quien sabe. –Verónica se levantaba del sillón.
-¿A dónde vas? –Georg.
-Caminare un poco, ya vengo. –Verónica agarraba su bolso. –Cuídense los veo al rato. –Cerraba la puerta.
Verónica salía del apartamento y camino, bajo las escaleras y salió del edificio caminando sola sin ningún rumbo, era de medio día y se decidió caminar hacia el parque de enfrente, ahí empezó a caminar  sobre el pasto tan verde que había y miraba todo, primero vio a unos adolecentes besándose y le recordó a ella y a Tom, después camino un poco mas y vio a unos niños corriendo por un balón que justamente se dirigía a Verónica, ella se detuvo y agarro el balón lleno de lodo y sonrió al mirarlo, visualizando en el brillo del balón la cara de Tom y dijo…
-Tengan, este balón es suyo. –Verónica se agachaba y se los daba.
-Gracias... –Decían todos los 6 niños.
-De nada. –Verónica sonreía y se levantaba.
Verónica caminaba muy feliz, pero detrás de ella se escuchaba una voz. Que gritaba algo.
-¡Verónica!
Ella volteo y empezó a buscar quien le gritaba pero no detectaba quien era.
-¡Aquí! –Se escuchaban gritos de dos personas.
Verónica buscaba hasta que agacho un poco su miraba y vio a Brian y Andrea tirados en el pasto gritando.
-jaja son ustedes. –Verónica se acercaba corriendo.
Brian y Andrea estaban tirados en el pasto alado de un gran árbol que tenía a su alrededor hongos.
-Si somos nosotros… ¿Bienes sola? –Preguntaba Andrea.
-Si… jaja ¿Por qué? –Verónica.
-no pues nada mas… -Andrea sonreía.
-¿Y ustedes que hacen? –Verónica sonreía agachándose para sentarse en el pasto.
-Pues… –Brian miraba a Andrea.
-jaja pues… solo nos divertíamos vendo el parque. –Andrea.
-a ya. –Verónica sonreía.
Verónica notaba que los tortolos estaban muy felices y que el aroma que se presentaba en ellos no era normal.
-¿Fumaban marihuana?  -Verónica preguntaba exaltada.
-¿Qué? –Decían Andrea y Brian.
-No se hagan… huele un montón… Además que les puedo decir… -Verónica reía. -¿No quieres? –Andrea.
-No como crees… -Verónica se levantaba. –Bueno ya me voy… iré a hacer unas compras o algo… Adiós. –Verónica les mandaba un beso con su mano y se iba.
Brian miraba a Andrea y le quitaba su cigarro de marihuana y loa pagaba y tiraba para atrás.
-¿Qué mierda hiciste? –Andrea decía enojada.
-Ya es mucha… mejor vamos a hacer el amor a un lugar que siempre he querido… -Brian reía.
-Está bien… Y…  ¿Dónde es eso?
-Pues se me ocurre que lo hagamos en…
-¡Dios mío! –Andrea decía asustada.
-¿Qué? –Brian.

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